Como fazer oração mental ou meditação: guia para a alma devota

quarta-feira, agosto 16, 2017

Como fazer oração mental
Como fazer oração mental? Recolhendo-se diante do Senhor, primeiramente

Quem quer avançar na vida espiritual precisa aprender como fazer oração mental, também chamada de meditação. Não uma meditação aos moldes das religiões orientais, que consiste em um esvaziamento de si mesmo para alcançar o nada. A meditação cristã, se é que esvazia nossa alma, em certo sentido, apenas o faz para se encher de Deus. Trata-se de contemplar, diante de Deus, e dialogar com Ele, buscando Suas inspirações para a nossa vida. 

No intuito de que se saiba como fazer oração mental é preciso, antes de tudo, esquecer esses conceitos deturpados, que nada têm a ver com a fé cristã, como repetir mantras e apenas respirar e não pensar em nada. A oração mental, a meditação cristã, não é não pensar em nada, mas justamente pensar em tudo à luz de Deus.

O propósito deste post é exatamente explicar como fazer oração mental e demonstrar como ela é indispensável para o crente em Jesus Cristo. Não é uma prática reservada a monges de vida contemplativa e avançados na mística. Todo cristão deve entender como fazer oração mental e praticá-la como algo corriqueiro em sua jornada.

Como fazer oração mental
Aprende-se a como fazer oração mental, em primeiro lugar, fazendo!

Como dizia, para saber como fazer oração mental é preciso defini-la. O Catecismo nos ajuda:

"A meditação é uma busca orante que põe em ação o pensamento, a imaginação, a emoção, o desejo. Tem por finalidade a apropriação crente do assunto meditado, confrontado com a realidade de nossa vida." (Catecismo da Igreja Católica, 2723)

Igualmente, o um outro catecismo nos explica não só como fazer oração mental mas antes a conceitua:

"A oração mental é a que se faz no interior da alma, sem se pronunciar as formulas das orações. Ela é o fundamento de toda oração, consistindo principalmente no desejo da alma, sem o qual não há nenhuma oração."

Para a prática, tomemos o ensino de Santo Afonso de Ligório sobre como fazer oração mental:

"Para a Meditação, sirvamo-nos sempre de um livro, ao menos no começo, parando nas passagens que mais impressão nos fazem. São Francisco de Sales diz que devemos imitar as abelhas, que se demoram numa flor enquanto acham mel e voam depois para outra."

Também o Regnum Christi fornece linhas muito precisas sobre como fazer oração mental.

"La meditación es un diálogo personal con Dios, en un clima de fe y amor, que ilumina y robustece en el alma y en el corazón la decisión de identificarse con la razón de ser de la propia vida: la voluntad santísima de Dios. Es una renovación desde Dios que abarca los criterios, los afectos, las motivaciones y las decisiones personales. La oración es el oxígeno del alma.

(...)

La oración presupone, como actitud de fondo, la pureza de intención y el abandono en Dios. (...) El fin primordial de la oración es rendirle a Dios el homenaje de nuestra fe y amor. Las necesidades espirituales o materiales son motivos legítimos para hacer oración, como el mismo Cristo enseñó; pero, en cualquier caso, el que ora con fe y amor deja en manos de la voluntad sapientísima de Dios aquello que cree necesitar, como nos enseña la Santísima Virgen en las bodas de Caná exponiendo a su Hijo su necesidad y dejándolo decidir lo que conviene hacer.

Uno de los primeros requisitos para hacer oración es el recogimiento, que es la capacidad del espíritu para entrar en sí mismo, crear un ambiente de silencio y liberarse del torbellino de ideas, sensaciones y estímulos externos que en ocasiones envuelve la propia vida. El recogimiento es necesario para descubrir y cultivar la presencia de Dios en cada momento de la vida y renovar el sentido profundo de las actividades y de los acontecimientos.

La oración, para ser profunda y transformante, requiere la participación de la persona entera, con todo su ser y sus circunstancias: inteligencia, voluntad, afectos, imaginación, sentimientos, problemas, debilidades, aspiraciones e inquietudes, de modo que ese momento de contacto con Dios sea expresión de la propia vida y fuente de renovación, encauzamiento o rectificación a partir de Dios.

Al iniciar la meditación, se ha de actuar la fe en la acción del Espíritu Santo, recordando que Él es el «Dulce Huésped del alma» y que sin Él no es posible conseguir nada sólido ni duradero. A continuación, conviene tomar conciencia de la presencia de Dios preguntándose qué es lo que va a hacer y con quién se va a dialogar, y renovar las actitudes fundamentales de fe, esperanza y amor a Dios; de acción de gracias y de humildad ante Él. Un elemento más de estos preámbulos consiste en poner la meditación bajo el cuidado maternal de la Santísima Virgen, para que ella acompañe y sostenga con su maternalintercesión este importante acto del día. Finalmente, se presenta confiadamente a Dios la gracia espiritual que se desea alcanzar como fruto de la meditación.

El desarrollo de la meditación puede ser discursivo-afectivo. Éste consiste en desentrañar con la inteligencia una idea o principio de la vida para entablar un amoroso y fecundo diálogo con Dios. No es un puro ejercicio intelectual. Es una reflexión cordial, a la luz de la fe y del amor, sobre el misterio de la propia vida desde Dios. Esta profundización conduce a la experiencia del amor de Dios y al movimiento de la voluntad por el cual el alma se une a Dios, le expresa su amor, agradece sus beneficios, pide ayuda, reconoce su condición de criatura pecadora y se entrega confiadamente, hasta culminar en la conversión del corazón o en la decisión de vivir en adelante de acuerdo con la verdad contemplada a la luz de Dios.

También puede ser un desarrollo contemplativo: la contemplación de un misterio o hecho de la vida del Señor, de la Santísima Virgen o de la historia de la salvación (ver las personas, escuchar sus palabras, considerar las acciones), y sus implicaciones para la propia vida, hasta llegar a los afectos y a las mociones de la voluntad que engendren una mayor adhesión a Dios.

En la oración no basta con reflexionar o contemplar. La meditación, como se dijo, es ante todo un diálogo con Dios. Es necesario, por tanto, entrar en una relación de corazón a Corazón, escuchando a Dios en lo profundo del alma y explayándose con Él en una verdadera conversación llena de fe y amor. Éste es el sentido de los coloquios o diálogos que han de intercalarse en el ejercicio discursivo o contemplativo a lo largo de la oración.

Hacer bien la meditación es una gracia de Dios; pero implica también una lucha personal. Es necesario el esfuerzo, la dedicación seria y constante, y hacer a un lado con decisión las distracciones, el sueño y los estados de ánimo que puedan obstaculizar la relación con Dios.

De ser posible, la meditación ha de hacerse al inicio del día, de manera que marque la orientación de toda la jornada." (Manual del Miembro del Movimiento Regnum Christi, 220-230)


Como fazer oração mental
Vemos, então, como fazer oração mental é uma das práticas mais importantes para o crescimento da alma. O cristão que medita diariamente, e de modo programado, sobre temas que realmente ajudem na sua amizade com Cristo, e nisso ajuda muito o conselho do diretor espiritual, sabe que irá avançar em sua vida na graça. A meditação ajuda a prevenir o pecado, a purificar a mente e a servir melhor o Senhor. Aquele que sabe como fazer oração mental e realmente a faz diariamente aprende a ouvir a voz de Deus, reconhece a habitação do Espírito Santo em sua alma, e vai progredindo no caminho da santidade.

Na prática, então, como fazer oração mental? Usar um livro ou a Bíblia, pedir a luz do Espírito Santo, meditar sobre alguns pontos previamente escolhidos, tirar frutos concretos deles, conversar com Deus sobre eles, ouvir o que Ele tem a dizer. De uns dez a uns trinta minutos.

Se mais dúvidas existirem de como fazer oração mental, vejam o vídeo do meu esposo, no qual ele explica pormenorizadamente o tema:




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